
El Proyecto Aconquija, presentado durante la 14° edición del Foro Económico del NOA (FENOA), se constituye como una iniciativa colectiva y plural que convoca a 30 especialistas para diagnosticar el estado de Tucumán y elaborar propuestas concretas de mejora en áreas institucionales, económicas y políticas. La idea central que atravesó las exposiciones es la urgencia de revertir un patrón de retroceso histórico que mermó el liderazgo regional de la provincia, abordando problemáticas críticas como la degradación del sistema democrático por el uso de acoples, la baja calidad del gasto público —que creció en detrimento de la inversión— y un sistema tributario distorsivo que frena el desarrollo del sector privado.
El profesor Javier Habib, director académico de la Fundación Federalismo y Libertad, fue el encargado de abrir el panel situando el contexto histórico de la provincia. Al respecto, señaló que Tucumán atravesó un esplendor en la primera mitad del siglo XX, pero que hoy los datos muestran una realidad alarmante: “Si nos atenemos a los datos crudos, hacia 1956 Tucumán representaba el 2,5% del producto total argentino, hoy es apenas el 1,8%, hemos reducido un 30% de nuestra productividad”. Habib advirtió que todos los temas investigados evidencian un “idéntico patrón de retroceso”, destacando que en materia política se identifica un “largo proceso de erosión del sistema democrático. El oficialismo logró cimentar un sistema de acoples que multiplica las denominadas colectoras, fragmenta la oposición y confunde al electorado”.

Por su parte, el economista Osvaldo Meloni analizó el impacto de la Ley de Coparticipación y el diseño institucional en la conducta de los gobernantes. Meloni fue contundente al afirmar que “la coparticipación genera incentivos perversos, los gobernantes la tienen bastante barata porque se desacopla el gasto de los tributos; entonces es muy fácil gastar sin tener que ponerle tributos a sus electores”. Según el docente, esto genera sociedades “anestesiadas que no compiten” y que poseen elencos estatales sobredimensionados.
Para Meloni, el cambio más urgente debe ser el electoral: “Con ley de lemas y después con esta pariente cercana que son los acoples se inclinó la cancha. El gobierno lo que hizo es empezar a controlar las legislaturas y entonces empezás a poner los jueces. La cancha está tan inclinada que a la oposición se le hace muy difícil hacer un gol; tiene que haber un clamor popular para cambiar la ley electoral”.

El licenciado en economía Clemente Babot profundizó en la radiografía del gasto y los impuestos locales, revelando un crecimiento desmedido de la estructura estatal. “En el 2005 la provincia de Tucumán gastaba un 20% del gasto sobre el producto. Hoy ese porcentaje llega al 26%; es decir subimos de peso bastante”, explicó, aclarando que este aumento no se tradujo en mejores prestaciones: “Tenemos un gasto público que crece pero de muy baja calidad”. Babot detalló que la inversión real directa (obra pública) cayó a menos del 1% del producto, mientras subió el gasto gubernamental en la Legislatura y el Ejecutivo.
En cuanto a los ingresos, propuso una reforma radical: “Creo que el impuesto de los Ingresos Brutos hay que eliminarlo, es en cascada y es muy perjudicial porque aplica en todas las etapas de la producción; el efecto en cascada hace que cada etapa le cueste más a la etapa siguiente”. Su propuesta intermedia consiste en transformar Ingresos Brutos en un impuesto que solo se cobre en la etapa final al consumidor para hacer más competitiva la escala productiva.

Finalmente, Máximo Bulacio, director de la Escuela de Negocios de la Universidad San Pablo - T y presidente de la Fundación León, aportó una mirada sobre la dirigencia empresarial y la psicología de la toma de decisiones. Bulacio sostuvo que la dirigencia se encuentra condicionada por factores emocionales que frenan el desarrollo: “Lamentablemente cuando nosotros queremos tomar una acción futura son los miedos los que están atacando hoy, es el miedo específicamente lo que hace que las industriales no se hablen, que hayan grupos peleados”.

Para superar esta parálisis, propuso un cambio de carácter en la dirigencia: “Para nosotros poder vencer el miedo tenemos que desarrollar un aprendizaje de trabajo sistémico adaptativo, especialicémonos en el objeto de las empresas. Si nosotros buscamos el objeto y satisfacemos las necesidades del mercado y de la sociedad vamos a tener éxito; la rentabilidad va a aparecer pero no va a ser el fin, eso va a ser un recurso”. Es dable recalcar que todas las ponencias fueron moderadas por Pablo Pero, director de Políticas Públicas de la Fundación Federalismo y Libertad.